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casa
UNA ELECCIÓN EXQUISITA
El aspecto radiante, mediterráneo, de este piso en el centro de Madrid debe mucho al acabado de las paredes y los muebles. Toques orientales hablan de relax y sensibilidad.
DORMITORIO El cabecero Laturka, de Casadesús, se compró en Greek; la mesillas Dandy, en Innovatione; y las lámpara de mesa TMM, en Aquitania. La alfombra de lino procede de Alfil y la butaca –un diseño de Patricia Urquiola–, de Armani Casa/Gibo.

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Un mes nada más. En un tiempo récord, Ana Sánchez encontró casa en Madrid y, desplegando ideas decorativas claras y conceptos contemporáneos, logró su objetivo: «Acostumbrada a una vivienda grande en Menorca, con luz y jardín, quería un piso luminoso y alegre, y éste se acercaba a nues- tros deseos». Ana habla en plural, pues con ella se han mudado su hijo y su marido, el restaurador Gianluca Faverio. La pareja, propietarios del restaurante menorquín Il Porto 225, ha emprendido otra aventura empresarial al frente de Più di Prima, un gran referente en cocina italiana de la capital.
Aunque no hubo que hacer reformas estructurales ni grandes obras, «la casa necesitaba un lavado de cara para adecuarse nuestros gustos», explica Ana. Empezaron por las paredes, que ahora lucen estucos y pintura en tonos grises y piedra. Esta es la tonalidad general, sabiamente contrastada en puntos concretos con papel pintado o golpes de color intenso. Así se han creado zonas diferenciadas, como el frente de la chimenea o el vestidor, que acentúan el ambiente sofisticado. A esto contribuye igualmente la tarima de roble que cubre todo el suelo, excepto el de la cocina, donde se ha recurrido a un porcelánico negro de acabado brillo muy expresivo.
En la iluminación, destaca su uso indirecto y puntual. Las lámparas elegidas, reforzadas con apliques o focos en paredes y techos orientados a las obras de arte, logran una atmósfera acogedora y una destacada nota de modernidad.
Las piezas de mobiliario responden a la preferencia por el diseño actual, con las líneas sobrias como protagonistas. «Me gusta la decoración moderna, fresca, pero con toques cálidos y algunos puntos asiáticos. Me apasiona Oriente y me relaja muchísimo integrarlo en el entorno donde vivo», puntualiza Ana.
Por último, los tonos crudos que reinan en las tapicerías encuentran su contrapunto en los complementos textiles. Sencillo y efectivo, funciona muy bien el juego claro/oscuro –incluso el más radical blanco y negro–, presente en casi todas las estancias.