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IDEAS DEL PROYECTO
Recordar la época de la casa. Para conservar en lo posible la esencia de la vivienda se respetaron elementos originales, como las carpinterías de puertas y ventanas
–en madera pintada de blanco– y las molduras de los techos, o bien se introdujeron, con la reforma, piezas recuperadas de los años 30 en hierro fundido, encontradas en Otranto.
Crear sensación de continuidad. Toda la casa, incluidos baños y cocina, se ha pavimentado con roble natural sin barnizar
de lama ancha, de la firma Esco. «El hidráulico anterior estaba en un pésimo estado, por
lo que optamos por cambiarlo por este suelo, que es el que suelen tener las viviendas del Soho neoyorquino que tanto nos gustan».