UNA CASA DE PUEBLO EN MALLORCA
EL NUEVO FRESH & CHIC
Claridad extrema y sencillez ornamental. Esta antigua casa de pueblo mallorquina renace tras una minuciosa reforma en la que se realzaron sus virtudes más esenciales. ¿El resultado? Una encantadora y tranquila frescura.
UN SALÓN CON MUCHA LUZ
La luminosidad y los tonos elegidos compensan la altura del techo en esta zona. Los sofás, con fundas de lino de la firma Yute’s, se completan con cojines de Designers Guild. El aparador era un mostrador de tienda y sobre él se colocaron un espejo, de Becara, y un caballo de juguete, en Mestre Paco. La alfombra, de Cotlin.
PUBLICIDAD
Una estrecha callejuela empedrada de la parte antigua de Pollença, en Mallorca, esconde una sorpresa. Tras los muros de un edificio del siglo XVI se encuentra esta vivienda de marcado acento popular que, al franquear el umbral, nos traslada a un ambiente encantador, fresco y muy mediterráneo. En la reforma, llevada a cabo por el equipo de Mestre Paco, con Jaume Cortés al frente, se ha respetado la esencia original, con ese sabor mallorquín presente en cada rincón y que se manifiesta en un feliz encuentro entre la tradición, el espíritu ecléctico y la naturalidad.
En el proceso de transformación se recuperaron elementos que se habían perdido en el anterior uso –la planta baja albergó una carnicería–. Así, al derribar uno de los muros apareció un arco gótico, tan típico en esta tipología de construcciones, y que ahora se ha convertido en una de las señas de identidad de la casa. De igual modo, en el piso superior, donde están las habitaciones, se levantó el suelo de losas de marés, que estaba pintado, se restauró y se volvió a colocar piedra a piedra. Son tan sólo dos ejemplos de la voluntad de respeto y de puesta en valor de la singularidad.
Y, tras las obras, los espacios se suceden frescos y naturales, una sensación que se percibe multiplicada por el empleo de tonos claros y relajantes: blancos y piedras toman el poder en paredes, suelos y techos –preciosas y con efecto, las vigas vistas encaladas–. La decoración, obra de Mestre Paco, sigue la misma línea, con una puesta en escena a base de maderas decapadas, algodones y linos, detalles delicados y mobiliario que nos traen, actualizado, el encanto del pasado con auténtica denominación de origen.