UNA CASA INTEGRADA EN LA NATURALEZA
FUERA LÍMITES
Quedan abolidos por una distribución diáfana y tabiques de cristal que atrapan la luz y el paisaje. Además, como plus, un sistema domótico controla hasta el más mínimo detalle en esta casa madrileña, magnífico exponente del saber vivir actual.
PANORÁMICA ESPECTACULAR
En el salón, junto al sofá, de La Oca, con manta de Hermès, dos butacas de los Eames, editadas por Vitra. Las lámparas –Guns, de Starck, de pie, y Spunlight, de sobremesa– son de Flos. Las mesas de centro, de teca, se trajeron de Yakarta.
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IDEAS DEL PROYECTO
WESTLING COMPANIES (www.westlingcompanies.com)
Materiales muy cuidados. Además de la piedra volcánica sobre la que se asienta la casa –dándole el aspecto de isla flotando sobre un estanque pétreo–, y que conforma muros y mobiliario, se han utilizado otros materiales de primera calidad procedentes de todo el mundo: madera de merbau austrialiana para el suelo del interior, vidrio blindado de Reino Unido, piedras naturales del sudeste asiático, traviesas de madera cántabras o Viroc en la fachada, un material patentado en Portugal que mezcla madera y cemento.
Un tributo a la luz natural. Constituye el argumento estructural del proyecto. El espacio se ha liberado de columnas o muros opacos que pudieran impedir la continuidad visual. En su lugar, paneles de cristal crean espacios abiertos que se funden con el horizonte.
Paredes que desaparecen.
Gracias a un sofisticado sistema hidráulico, los grandes muros de vidrio de alta seguridad, de
20 m de largo, que surcan la fachada en la planta baja se pueden ocultar en el suelo automáticamente mediante un control domótico de la firma Arena. El pavimento, de madera de merbau en el interior y piedra volcánica fuera, marca el límite in&out.