UNA CASA INTEGRADA EN LA NATURALEZA
FUERA LÍMITES
Quedan abolidos por una distribución diáfana y tabiques de cristal que atrapan la luz y el paisaje. Además, como plus, un sistema domótico controla hasta el más mínimo detalle en esta casa madrileña, magnífico exponente del saber vivir actual.
CUARTO DE BAÑO A LA VISTA
Integrado en el dormitorio principal, se trata de un espacio transparente que se ha delimitado y compartimentado con tabiques de cristal. El volumen que acoge los lavabos, de espaldas a la cama y separado de ésta por un pequeño pasillo que hace de descalzador, se ha realizado a medida en mármol negro, según un diseño del arquitecto.
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Si enumeráramos los elementos que marcan la visión del confort en el siglo XXI, esta residencia madrileña los reuniría todos. Empezando por una ubicación privilegiada –en una zona residencial rodeada de bosque– y el uso de materiales de primera calidad, y finalizando por un diseño exclusivo que la convierte, en palabras de su arquitecto, Benjamín Calleja, «en una obra de arte donde residir».
El proyecto, un trabajo de espíritu racionalista de la promotora de alta gama Westling Exclusive Estates, ha buscado la integración absoluta de la naturaleza en el espacio doméstico.
Así, un depurado volumen horizontal, sólido e ingrávido a la vez, acoge una sucesión de estancias diáfanas cuyas fachadas de cristal abren la casa cien por cien al paisaje y el jardín.
La planta baja es el núcleo principal. En un generoso y único ambiente comparten espacio, sin barreras visuales que interrumpan la perspectiva, el salón, el comedor, la cocina y una zona de lounge estilo chill out. Las dependencias privadas se han situado en el piso superior, articuladas por un corredor abierto al primer nivel, lo que aumenta la sensación de amplitud.
La distribución alcanza un top de confortabilidad reforzado con la instalación de lo último en domótica.
Gracias a los dispositivos de la firma Arena es fácil controlar multitud de funciones, desde crear diferentes escenas lumínicas –fiesta, relax, lectura–, a fijar de forma independiente la temperatura o el hilo musical en cada habitación o mover automáticamente las grandes cristaleras. Además, un sistema de Home Theater reproduce las condiciones de una sala de cine también en el jardín.
El punto final de excelencia lo pone la decoración, realizada por Westling Exclusive Estates. La interiorista Patricia Ramos eligió muebles sobrios, trufados de célebres diseños de autor y de artesanía étnica como contrapunto. El buen hacer arquitectónico se enriquece, pues, con la mezcla, la sorpresa y la belleza que deparan estas piezas.