UN PEQUEÑO CHALÉ DE 55 m²
ESPÍRITU ABIERTO
El interiorista Alfons Tost ha transformado por completo un pequeño chalé de 55 m² en una comodísima casa de playa. ¿Cómo? Eliminó tabiques, dio paso libre a la luz, comunicó todos los espacios y logró un refugio ideal para vivir el verano-relax.
ZONA DE ESTAR
El sofá, retapizado en gris plomo, la mesa de centro, en hierro, y la lámpara de pie, todo de Accions, establecen un sobrio contraste con los jarrones y adornos naturalistas de Accions Flors, y el cuadro que los propietarios compraron en Brasil.
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IDEAS DEL INTERIORISTA
ALFONS TOST (Tel.: 932 002 265)
Dos tipos de pavimento. Tarima pintada de blanco en el salón y el dormitorio; madera de ipe al aceite en la cocina y el baño: esta fórmula es perfecta para diferenciar distintas áreas en espacios diáfanos.
Correderas empotradas. De madera pintada o cristal, dan acceso al dormitorio y al baño. Ganan espacio útil y, como suelen mantenerse abiertas, dan sensación de amplitud y garantizan la comunicación entre zonas.
Muebles a medida. La base de la cama y las islas de la cocina y el baño son piezas exclusivas del decorador. Estas últimas, muy similares, establecen un nexo decorativo que da continuidad a los ambientes.