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Los verdes profundos de las encinas y los enebros, más una luz límpida y transparente, se convirtieron en parte fundamental del proyecto de esta vivienda unifamiliar realizada por el arquitecto Alfonso Zavala. En perfecta comunión con los deseos de los propietarios, configuró una casa de espacios generosos en la que los grandes vanos, los porches y los patios –obra del paisajista Álvaro de la Rosa– la conectan directa e intensamente con la naturaleza.
En el interior, la exquisita labor de la interiorista Isabel López-Quesada continuó con esta filosofía, definiendo en certeros gestos un estilo que fusiona lo rústico con la modernidad. Para este maridaje recurrió a piezas antiguas, a mobiliario de línea clásica atemporal y a elementos étnicos. Su mezcla configura un bien fraguado conjunto de espíritu ecléctico y alma sobria que pone el énfasis en uno de los requisitos fundamentales de una segunda residencia en el campo: la comodidad plena.
Además, esta casa ejemplifica de qué manera lo cómodo puede revestirse de elegancia. Y la elección de las texturas tiene mucho que aportar. Basta ver cómo enriquecen los ambientes las telas con personalidad, las sedas rústicas con mucha trama, los terciopelos y linos. Una riqueza que se refuerza con la inclusión de materiales de carácter: maderas envejecidas o lavadas, que aportan autenticidad con su sola presencia, o alfombras artesanales de cáñamo, que enmarcan diferentes zonas sobre el omnipresente mármol travertino elegido por el arquitecto.
Siguiendo con los materiales, merece una especial mención el metal: los cerramientos de celosía, algunas mesas auxiliares y detalles decorativos que realizó el herrero Alberto Yunta, según las indicaciones de los propietarios.
Esta implicación tan directa de los dueños dio como resultado unos espacios que se ajustan como un guante a sus preferencias y necesidades. Las piezas a medida, los muebles de procedencia familiar y, sobre todo, su colección de arte contemporáneo juegan un importante papel emocional y distintivo. Todo un ejercicio de fusión con el que la interiorista elevó el carácter y la confortabilidad en pro del mejor relax.