UN ANTIGUO MOLINO
ARTE DE VIVIR (A LA FRANCESA)
O cómo transformar -sin que nada cambie- un antiguo molino en una vivienda cómoda, actual y con charme. Derribado y vuelto a levantar, este edificio del sur de Francia sorprende por su delicioso cóctel de pura esencia y encanto cosmopolita.
MIX DE TENDENCIAS
Desde el recibidor nos da la bienvenida un resumen del espíritu que define la casa: elementos constructivos antiguos, piezas vintage
–como la silla y la lámpara– y el toque trendy, con la alfombra de piel de cebra.
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IDEAS DE LA DECORADORA
MARIE-LAURE HELMKAMPF (www.ml-hdesign.com)
Materiales para siempre. Adora los revestimientos de estética sencilla que envejecen bien y por eso ha recurrido al cemento pulido y la piedra –caliza belga, mármol de Carrara y travertino...– todo en sintonía cromática.
Colores definidos. La mayor parte se ha resuelto con una paleta de blancos, beis y crudos. ¿El acertado contraste? Algunos paños muy concretos en gris grafito que plantean sorprendentes golpes de efecto.
El toque de calidez. La altura de los espacios y la frialdad de los elementos constructivos requerían un contrapunto para suavizar: lo aportan la madera natural, las fibras y, sobre todo, las alfombras de piel –cebra, cabra, cordero...–.