UNA ANTIGUA CASA MALLORQUINA
EMOCIÓN CONTENIDA
Las viejas construcciones mallorquinas fueron el punto de partida para levantar desde cero esta vivienda. Sus interiores sosegados y abiertos transportan la esencia antigua a una visión moderna del espacio, en sintonía con la naturaleza que la rodea.
PRADERA DE CÉSPED
Precede a la vivienda y sirve de manto a un magnífico ejemplar de olivo que proyecta una refrescante sombra, como la pérgola de bignonias bajo la que se ha situado una zona de tertulia. Una buganvilla y algunas crasas completan el ajardinamiento.
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IDEAS DE LOS ARQUITECTOS
VALIENTE Y ZIRÓN ARQUITECTOS (Tel.: 971 718 437)
Homenaje a la tradición. Vigas de madera, solados de piedra o de cemento pulido y paredes en tono beis –excepto un paño pintado en marrón en el salón– responden a una estética sencilla y carente de artificios ornamentales.
El valor del entorno. Los espacios de día se han proyectado en estrecha relación con los jardines que rodean la casa. ¿La finalidad? Mantenerlos en conexión permanente con el exterior gracias a ventanales y vanos.
Libertad de circulación. Como los ambientes se suceden de forma consecutiva, sin pasillos o distribuidores de por medio, la amplitud y luminosidad son totales. Una filosofía ideal para una casa de vacaciones.