UNA CASA CON PATIO EN BARCELONA
CAMPO & CIUDAD
¿Por qué elegir? Las ventajas de ambos se dan cita en esta casa con patio en pleno barrio de Gràcia en Barcelona. Además, tiene otros puntos fuertes: su propietaria, Carina Casanovas, ha elegido singulares piezas de su almoneda.
DIVIDIR SIN CERRAR
Tras el área de estar, con una sencilla embocadura de chimenea en blanco, se halla el comedor. Como elemento fronterizo, un buffet francés del s. XIX y sobre él, dos lámparas: una con pie de balaustrada y otra con pantalla redonda años 50. La fotografía de una fábrica textil la tomó Carina Casanovas.
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Con tejado a dos aguas, chimeneas humeantes y en medio de un paisaje nevado, esta vivienda evoca un relato de Navidad con final feliz. Situada en los Alpes franceses, cerca de Megéve, localidad convertida en un importante centro turístico de esquí, la casa es mucho más que la imagen icónica de un cuento. Es un importante proyecto arquitectónico de rehabilitación en el que han primado los criterios de sostenibilidad y ecología. El decorador belga
Lionel Jadot fue el encargado de transformar esta antigua granja bajo un “pliego de condiciones” de sus propietarios que obligaba a respetar su pasado.
Hicieron falta dos años para renovar y acondicionar la estructura ruinosa, de 1870, y reinventar el edificio: un nuevo tejado, instalación de suelos y paredes de alerce –la madera utilizada en origen, como en las casas de la zona–, la distribución de los espacios más acorde a las necesidades de los dueños... «Lo importante para mí es que no pareciera una rehabilitación convencional, por eso reutilicé las tablas y pilares con sus grietas y fisuras», explica Jadot.
El chalé tiene dos niveles. En el inferior se encuentran los dormitorios y el superior es una inmensa planta diáfana, con techo de 12 m de altura, abierta a la montaña por grandes ventanales que continúan en una terraza.
En cuanto a la decoración, los muebles y piezas de distintas culturas y épocas recuerdan los viajes por África, Asia, Europa... Éstos se han trufado con hallazgos en anticuarios y tiendas vintage. También los objetos procedentes del mundo del cine están muy presentes en claro homenaje a la otra gran vocación de Jadot, realizador cinematográfico. El resultado final es un ambiente muy cálido y alegre, a medio camino entre la bucólica casa de montaña y un sofisticado loft neoyorquino, que intenta conciliar tecnología y ecología. Y, lo mejor, en un enclave “de película”.