PUBLICIDAD
LOS PUNTOS TOP
- La principal adquisición: el sofá. Se llevan amplios, de líneas rectas y suavemente redondeadas. Lo más chic sigue siendo el chester y si el cuero está desgastado, mejor.
- En las paredes triunfa la gama blanca, del matiz cáscara de huevo al hueso. También, el celeste soft o el verdeceladón. Por relajantes.
- Los mejores aliados: los pufs. Su doble función de apoyo y asiento los hace adaptables a cada circunstancia y son fáciles de trasladar de un lugar a otro.
- Mesas de centro: mejor dos que una. ¿Por qué? Su uso es más flexible y resultan muy cómodas si organizas una comida informal. Apunta, ganan las de patas de acero o hierro y, siempre, tapa de cristal. Son superligeras a la vista.
- En el suelo: alfombras gustosas de pelo largo o moquetas de lana realizadas a medida y ribeteadas. Si eliges un kílim o una pieza antigua resaltarán más si los combinas con asientos en crudo.
- Un valor seguro: el mix mueble recuperado con diseños actuales. Una buena cómoda antigua siempre enriquecerá el conjunto.
¿CÓMO ILUMINAR?
- Opta por puntos de luz que proyecten luz cenital si quieres evitar sombras. Los focos empotrados en el techo apenas se ven y puedes orientarlos hacia donde desees.
- Tanto si escoges uno o más sofás, equipa el espacio con lámparas de mesa o de pie para crear intimidad y para leer.
- Otra alternativa sugerente son los apliques que bañan de luz la pared. Decidir dónde instalarlos antes de reformar el salón.
Ver páginas de Direcciones.