COCINAS
BRILLOS DE METAL
La distribución de esta cocina, con el mobiliario elegido y ubicado para recibir y reflejar la luz, ha permitido ordenar los espacios según la actividad. Dos ambientes muy definidos, pero vinculados por un cristal.
El mobiliario Milano, de Gunni, en ecopal gris,
viste esta cocina, presidida por una isla central.
Ésta acoge el fregadero,
de la firma Blanco, y la vitrocerámica, de Foster, coronada por una campana de acero de Pando.
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Pilar Roldán, de Gunni, proyectó esta cocina para la promotora Espalia partiendo de un importante activo: la luz natural que entra por el amplio ventanal frontal arqueado. Los materiales, acabados y distribución fueron elegidos para potenciar esta luminosidad. Así, el mobiliario, en ecopal gris claro; las encimeras, en acero y Corian; los armarios lacados en brillo, el acero de los electrodomésticos y la pintura satinada blanca de los paramentos producen reflejos muy sugerentes. Son también elementos que aportan sensación de amplitud visual a un ambiente ya de por sí generoso en dimensiones.
El espacio está dividido en dos zonas por puertas correderas de cristal. Al fondo, el área de trabajo, que cuenta con una isla central —que acoge un fregadero y la vitrocerámica— como punto neurálgico y deja espacio alrededor para las tareas propias de la cocina. En primer plano, el office, con mesa circular y sillas junto a otro ventanal. Claridad y amplitud garantizadas.