BAÑOS INTEGRADOS
El cuarto de baño en el dormitorio, una solución perfecta. Muros a media altura, cambios de nivel o el mobiliario servirán para que la unión de ambos ambientes resulte funcional y visualmente atractiva.
El baño se ha organizado a ambos lados de la pared revestida de mármol que linda con el dormitorio: a una cara, frente a la cama, se ha adosado la bañera y a la otra, una encimera. Diseñada por Felip Polar en pino lacado en blanco mate, sustenta el lavabo, de Valadares.
La grifería es de Cristina. Enfrente están los sanitarios.
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Habitación con baño. Hoy esto ya no suena a hotel, ni siquiera a aspiración, sino que es una realidad en las casas actuales. Integrar en la misma superficie un área para vestidor y otra para aseo y relax es un recurso habitual. Las soluciones para que esta conexión sea armónica y también práctica son de lo más variadas. Un espacio estanco con la puerta, corredera o no, cerrando el baño es una opción clásica: permite aislar o unir cada zona a nuestra conveniencia. Una alternativa menos rígida es un murete a media altura o abierto por los lados, que aumenta la continuidad visual sin restar privacidad. Piezas del mobiliario, como el cabecero o un armario, funcionarán de la misma forma. Pero hay más: establecer un área de paso entre los distintos ambientes, ponerlos a diferente nivel o recurrir al cristal como elemento separador-integrador son buenas elecciones.