JAVIER MUÑOZ
En su casa, Javier Muñoz, apuesta por los contrastes y el diálogo fluido entre tradición y vanguardia. Por un espíritu elegante y moderno que se respira en el salón de su vivienda, un unifamiliar en las afueras de Madrid.
LLÁMALE SI... Tienes una vivienda de espacios despejados en la que te gusta la mezcla y donde no renuncias a ningún estilo. El coleccionismo es una forma de vida.
Javier posa desenfadado sobre el sofá
Promesse, un diseño propio tapizado
en lino y vestido con almohadones de
seda. Al lado, un gran espejo con marco
policromado y la lámpara Lunares, de
madera con incrustaciones en piel.
Delante, mesa de centro en hierro
forjado y cristal; la butaca Santos,
tapizada en terciopelo; y unas sillas en
acero y cuero de Philippe Starck.
Web: www.javiermunoz.es
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Considerado como el mago de las mezclas, sus interiores son un constante diálogo entre la tradición –que le viene de su padre, el gran decorador Paco Muñoz– y la vanguardia –que le aportan sus hijas, interioristas
también–. Un estilo que transmite a su showroom y prestigioso estudio, en la madrileña calle Velázquez. Aunque su casa es muy amplia y con grandes salones, ha preferido recibirnos en la zona más privada, un cuarto de estar familiar. Aquí atesora sus recuerdos, colecciones de pintura, libros, música, fotos… Dice Javier que el minimalismo ha muerto, que la gente con buen gusto y criterio es coleccionista. Para el interiorismo de la sala ha utilizado como criterios el color –«da vida, permite mezclar»– y la sintonía de pasado, presente y futuro, equilibrándolo todo a base de telas. Lo ha hecho poco a poco, que es como él considera que deben decorarse las casas: «La decoración es cultura y las viviendas deben reflejar esto, mezclar culturas y tiempos. El interiorismo es una forma de vivir con tu época».
MUY PERSONAL
SUS FUENTES DE INSPIRACIÓN La espiritualidad nipona, la
evolución de los coleccionistas de arte, los movimientos radicales de los ochenta, la austeridad de Liagre y Pawson, la pureza de Jean Michel Frank, la
versatilidad de Wilmotte...
UNA PIEZA FETICHE Un mueble del pasado, otro del presente y una filosofía del futuro.
ELIJA UN MATERIAL Y ESTILO DE MUEBLE Me gusta mezclar lo antiguo con lo nuevo, los materiales pobres con los ricos. También empleo muebles de los grandes maestros, piezas únicas e íntimas.
¿CON QUÉ TRABAJOS RECIENTES SE QUEDA? Con dos muy distintos: el diseño de barcos megayacht y las reformas integrales de edificios de principios del S. XX para hacer viviendas del XXI, todo un reto.
EN SU SALÓN RESALTAN... Las paredes pintadas al
óleo en color topo con pinturas de Farrow & Ball.
TOP SECRET
UN CONSEJO PARA DECORAR Optar por lo contemporáneo sin renunciar al pasado.
UN OBJETO ESPECIAL Un portarretratos con marco de marfil y
ébano que compré a los 18 años con mis
primeros ahorros.
ELIJA UN DISEÑADOR Axel Vervoodt, decorador y anticuario belga.
Y UN MAESTRO Mi padre, por supuesto, y también D. Hicks.
RECOMIÉNDENOS UN RESTAURANTE El proyectado por Wilmotte para Maitre Albert en la ciudad de París
(www.ateliermaitrealbert.com) y el Buddakan, en Nueva York, diseñado por Liagre (www.buddakan.com).
UN DESTINO Y UN HOTEL Para escapar, sin duda, la mágica París. Y para alojarme elegiría cualquiera de los hoteles diseñados por Pritzker,
Citterio o Tortu.