LUIS GALLIUSI Y AGATHA RUIZ DE LA PRADA
TRANSGRESORES
Grandes interioristas eligen a su álter ego en la moda. ¿Resultado? Propuestas coherentes para un total estilo de vida.
ACUDE A ELLOS SI...
No puedes vivir sin colores vibrantes.
Te apasionan los tejidos naturales, como el lino o la seda.
Lo tuyo son las mezclas y te encanta combinar piezas de última moda con objetos y muebles antiguos.
El reciclaje es tu vicio: a cualquier cosa vieja o inútil eres capaz de
darle una nueva vida.
Tus amigos dicen de ti que eres una persona atrevida, rompedora, divertida... y con sentido del humor.
PUBLICIDAD
La cita es en casa de Luis Galliusi. Agatha Ruiz de la Prada llega con un regalo para él: un traje rojo de su última colección. El interiorista decide estrenarlo inmediatamente y posa junto a su compañera en una chaise longue de los años cuarenta, comprada en el mercado de Las Pulgas de París.
Han trabajado juntos en una colección de vestidos que Agatha realizó inspirándose en piezas de Luis. Sin embargo, la pareja de creadores sentía una profunda admiración mutua ya antes de conocerse: «Es algo que me encanta de los argentinos, Luis lo es, –afirma la modista–, su elegancia, un poco decadente, pero muy atractiva y sensual». «Aprecio mucho en Agatha su coherencia –argumenta Luis– y también que es una gran trabajadora, con esa forma de ir por la vida creyendo en lo que construye».
Les unen la mezcla («en España, la decoración es muy agarrotada –confiesa Agatha–, lo bonito es la soltura para mezclar»); la arquitectura –Luis es arquitecto y todas las piezas de Agatha poseen una línea, un volumen–; y el color: «Detesto la falta de color –comenta Luis–, es como la muerte para mí. La vida no es así».