UN BRINDIS AL RELAX
Descubre el hotel Aquapura Douro Valley, junto a Oporto, abrazado por un manto de viñedos y el serpenteante Duero. ¿Su tentación? El spa con 2.200 m², para disfrutar de tratamientos ancestrales o, atención, con oxígeno puro.
UNA SUITE
Con la bañera de Corian a los pies de la cama y tabiques de espejo que duplican el espacio.
La iluminación, con focos ocultos en un doble techo, caldea el ambiente.
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Los sentidos se despiertan cuando uno se va aproximando a las puertas de esta finca. Te impregna el aroma fresco de las vides y la brisa dulce del río. Al fondo, los muros rojizos de la construcción se elevan sobre el escenario. Fue el arquitecto Luis Rebelo de Andrade quien armonizó el original edificio decimonómio, con la pureza de una arquitectura nueva.
Una obra maestra que triplicó el tamaño de la construcción y logró una distribución genial por la que todas las habitaciones miran al valle. El diseño interior de éstas, así como el de las áreas comunes, fueron encargadas a Nini Andrade Silva, quien supo fusionar la funcionalidad de un estilo depurado con la naturalidad y el calor que requiere un espacio en el campo. Por su parte, Giano Conçalves diseñó las villas, espacios que oscilan entre 140 y 234 m2 y que muestran también materiales intensos y ricas texturas. Son rincones que darán que hablar.