TECHOS ABUHARDILLADOS
INCLÍNATE POR ELLOS
Lejos de resultar un inconveniente, la peculiaridad de los techos abuhardillados puede convertirse en un potente acicate decorativo. Compruébalo en estos ejemplos: tienen verdadero encanto.
UNA SUITE EN LA ÚLTIMA PLANTA: INTIMIDAD E INDEPENDENCIA GARANTIZADAS
El tejado a dos aguas marca una perfecta simetría en esta distribución, ideada por Marta García-Bardón: a un lado, la zona de dormir; enfrente, el baño. Un cristal esmaltado separa la ducha del inodoro y
lo oculta a la vista. Para maximizar la claridad natural, todos los paramentos se pintaron de blanco.
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PAUTAS DECORATIVAS
Si la altura es escasa. Conviene aprovechar la parte de mayor inclinación para situar los muebles de almacenaje con módulos bajos a medida.
El reto de la iluminación.
La pendiente de la cubierta no favorece las lámparas colgantes, por lo que son más apropiados los focos direccionales, las luminarias de pie o las portátiles.
Aislamiento: un punto clave.
Las buhardillas están muy expuestas a las condiciones climáticas, por lo que hay que prestar especial atención a su acondicionamiento térmico. Los paneles sándwich –dos tableros unidos a un núcleo de espuma aislante– de la firma Thermochip lo garantizan además con el plus estético de su variedad de acabados en la cara interna.
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