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jardin
UNE PARA GANAR
La imagen del jardín, su sensación de equilibrio y orden, impacto o innovación dependen en gran medida de la combinación de plantas que hagas. Te contamos cómo puedes obtener matrícula.
PRÁCTICO Y SIEMPRE NUEVO
La plantación en maceta es un buen banco de pruebas para ensayar la agrupación de especies. Así las distintas plantas se pueden unir, cambiar de posición o reemplazar una y otra vez hasta dar con el efecto estético deseado, que luego se trasladará al terreno con mayor garantía de éxito.

En la adecuada elección y agrupación de las plantas está una de las claves de un buen jardín. Ésta debe basarse en las cualidades de las especies, en sus exigencias de luz, agua y tipo de suelo; en sus dimensiones, forma, y textura; en los colores de las hojas, flores y frutos, y en su comportamiento estacional.
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Lo mejor para abordar esta cuestión, que puede resultar compleja para el aficionado, es escoger sólo uno o dos criterios de los mencionados, los que más apetezcan, y guiarse por ellos. Eso sí, sin olvidar que el efecto final de la composición más elaborada puede arruinarse si juntamos plantas con necesidades de luz, de riego o de tipo de suelo muy dispares. ¿La fórmula más eficaz y rentable? Reúne aquellas especies de las que hayas comprobado sus cualidades, y combínalas de acuerdo a alguna característica común:
- El color de las flores o de las hojas. En las primeras, emplea una gama reducida de tonalidades afines o en suave contraste para lograr un conjunto armónico. El juego de los tonos del follaje, desde los distintos verdes a los plateados, azulados o manchados de crema o amarillo, es suficientemente atractivo como nexo de una composición.
- El parentesco botánico. Por afinidad de formas y necesidades, suele dar resultado la concentración de coníferas, gramíneas, crasas, aromáticas... Además, tienen interés las colecciones de alguna especie que tenga una gran variedad de tamaños o colores –dalias, rosas, camelias, peonías, iris, rododendros, azaleas, etc.–
- Las exigencias de las plantas. También puede guiarte el deseo de economizar tiempo y esfuerzo en el cuidado del jardín. La elección se inclina entonces hacia los arbustos y las plantas aromáticas, frente a las variedades de vivaces y anuales de flor.
- La temporalidad. Si quieres disfrutar de algún rincón de la terraza o el jardín en una estación del año en particular, agrupa ahí las plantas cuyo mayor esplendor se manifieste en esa época.