UN SALÓN EN EL PORCHE
Materiales, mobiliario, esculturas y objetos cuidados al máximo convierten la decoración de este porche en un manual de uso del exteriorismo de alto nivel.
PURO «EXTERIORISMO»
Sobre la mesa de chapa de hierro, diseñada
por María López y pintada por Concha Canosa, destacan unos potes antiguos, de Marita Segovia, y una obra de Teresa de la Pisa comprada en Anmoder, al igual que la escultura de bronce inglesa del siglo XIX, «sentada» en el murete. Los sofás y butacas, de Teklassic, se realzan con almohadones de suzani, de Becara.
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Este espacio se concibió para mantener de forma constante un diálogo con el jardín, para disfrutar con total comodidad de su frescor, de su visión, de su aroma... El porche cumple aquí, sin excepciones, los requisitos del concepto «salón de verano», pero añadiéndole un plus: el gusto exquisito y el mimo por el detalle se nutre de piezas singulares, de mezclas que unen ayer y hoy, recuerdos y nuevas adquisiciones que también emocionan. La estructura, que acoge bajo su sombra el elegante trabajo de la interiorista María López, es obra del estudio Serta Arquitectos. Las esculturas, los complementos de cristal, los tejidos, las referencias a la naturaleza... elevan las dosis de sorpresa y encanto. Pero el énfasis no sólo se puso en los objetos y el arte, sino que la meditada elección de materiales ultrarresistentes al exterior denota el esfuerzo por añadir un extra de funcionalidad. Tal es el caso de la piedra caliza de Campaspero del suelo, del mobiliario especial para jardín o de las mesas de chapa diseñadas por María López y pintadas con un tratamiento especial por la pintora Concha Canosa.