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De su origen canario y su familia le viene su gusto por las flores; de su formación y experiencia como economista especializado en comercio exterior, los recursos de empresario; de su gran pasión –viajar–, un espíritu cosmopolita, horizontes amplísimos y mucho mundo. La unión de todo ello ha dado como fruto The Flower Room, una tienda en Madrid donde encontrar lo último en decoración floral tanto para casas privadas como para eventos.
En su concepción de este arte, Francis destaca la unión entre la flor y su base:
«Nuestra idea es que, cuando la flor se marchite, el soporte, por sí mismo, resulte también decorativo. Solemos, además, utilizar arena, piedras, cristal...». De hecho, lo que les diferencia de los demás son, no sólo los tipos de planta – muy especiales– , sino las bases que utilizan: «Una flor, bien puesta, siempre es bella.
Y no es necesario un buqué cargado: tres en un jarrón ya realzan la estancia o los espacios que quieras cubrir».
También nos cuenta que ya va cambiando la idea de que a cada tipo de decoración le va una flor determinada –aunque para no arriesgarse, nada como la flor clásica: rosa, lilium, lisiantum, alstroemeria...–. Opina que el contraste entre mobiliario y flor es perfecto para huir de la monotonía y un consejo: si en la casa hay obras de arte, el arreglo ha de estar a su servicio.
PARA ACERTAR Y GANAR ESTILO
La tendencia actual. Orquídeas, amarylis y flor exótica: heliconias, proteas, ananas, anigozanthus...
En las zonas de recibir. El salón invita a arreglos sofisticados y decorativos. En el comedor van en relación directa con el mantel, la vajilla y el tipo de mobiliario
Cuarto de baño. Los constantes cambios de temperatura y humedad requieren especies duras: narcisos, jacintos, alstroemerias...
En la cocina. Es un territorio para maceta, por las agresiones ambientales y la mayor cantidad de luz.
Dormitorios. Aquí sólo un detalle en un violetero. Y sin olor.
El truco: Para que duren, a diario cambia el agua y corta el tallo. Los centros en esponja, siempre muy húmedos.
APUNTA SUS DIRECCIONES
Cursos de arreglos florales. Paula Pryke (www.paula-pryke-flowers.com) y Kenneth Turner (www.kennethturner. com), en Londres. Son los mejores.
Librerías imprescindibles. Hatchard´s (187 Piccadilly), en Londres, y Rizzoli (31 West 57th Street), en Nueva York.
Hoteles. Por sus tratamientos florales, el George V (www.fourseasons.com), de París, el Four Season de Hong Kong (www.fourseasons.com/hongkong/), el The Península de Hong Kong (www.hongkong.peninsula.com)
y el Oriental de Bangkok (www.mandarinoriental.com).
Jarrones muy especiales. Lalique (José Ortega y Gasset, 15), en Madrid. The Conrad Shop (Michelin House, 81. Fulham Road), en Londres. Christian Tortue (17, rue des Quatre Vents), en París.
Viveros. En Madrid, Los Peñotes (N-I, salida 12,) y Pradillo (Ctra.N I, km.12,200).
Y PARA REGALAR...
Cuando te invitan a una casa. Se va imponiendo la costumbre europea de acudir con un
ramo en la mano. Para acertar seguro, mejor en tonos neutros: blanco, rosa... Van con
cualquier estilo de decoración.
¿En una boda? Perfecto el dúo blanco y verde, tan elegante.
¿Para una amiga? Flores muy alegres, primaverales y con color.
¿A una petición? En este caso, se envían centros suaves.
¿Y a un señor? Orquídeas.
¿ A un convaleciente? Siempre flores sin olor –muy importante– y arreglos pequeños y poco aparatosos. Se trata de un detalle.
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