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De mi casa elijo... Mi colección de lápices. Siempre llevo uno encima. Con ellos escribo mis menús, firmo autógrafos, letras... Conservo uno de recuerdo de todos los viajes y hoteles que he visitado.
¿Por qué? Lo que me gusta de esta pieza es que todo lo que escribes con ella se puede borrar. No hay nada permanente ni inalterable.
¿Qué significa para ti? Es una especie de diario de viaje y de vida, mi disco duro de memoria. Tengo una colección bastante grande que guardo en casa. Además, por suerte, ocupa muy poco espacio.
¿Un modelo personal? Ninguno en especial. El lápiz es, quizás, uno de los objetos menos valorados y más compartidos, porque –al ser todos iguales– cambia de mano constantemente sin que nadie se percate de su pérdida. Yo siempre elijo los más originales: así no me los quitan.
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