PALOMA Y JUAN GARRIDO. HABLANDO EN PLATA
Diseñadores o como a ellos les gusta llamarse: plateros. Estos hermanos madrileños dan forma a piezas singulares que aúnan creatividad y métodos de trabajo artesanal con la belleza como seña de identidad.
Los muebles-escultura de Paloma y Juan Garrido
Juan descansa sobre una columna que combina plata y cristal rojo, y Paloma, sobre una mesa auxiliar.
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El nombre de su padre, Damián Garrido, es un referente en el campo de la platería española. De él, Paloma y Juan heredaron los conocimientos sobre las técnicas del oficio y su pasión por el trabajo. Ellos, por su parte, han aportado el afán innovador y la sensibilidad artística que han hecho del taller-galería Damián Garrido una empresa con proyección internacional. Muestra de ello son las colecciones para la firma londinense de alta joyería Asprey, así como sus exposiciones en galerías de arte –de Nueva York a París– o en el Museo Nacional de Artes Decorativas de Madrid, por poner tan sólo algunos ejemplos.
El secreto de su éxito radica en la calidad de ejecución de las obras –en plata las de menor formato y metal plateado las de mayores dimensiones– y en el diseño. La mayor parte de sus creaciones presenta una combinación de líneas curvas y rectas de aparente regularidad y geometría, pero que aporta una multiplicidad de perspectivas, según desde dónde se observen. Surgen así los objetos y muebles «convertibles», cuyos elementos se unen formando un todo o se separan en dos piezas simétricas e independientes. Un lujo para los sentidos que fusiona la utilidad con el arte.
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